Proclamación del Dogma de la Inmaculada Concepción

Proclamación del Dogma de la Inmaculada Concepción

 

 

8 de diciembre de 1854

El día 8 de diciembre de 1854, se proclama el Dogma de la Inmaculada Concepción de María.

 

Su santidad el Papa Pío IX (1846-1878), en su Bula “Ineffabilis Deus, Ex Cátedra”, declara: --que la Virgen María fue concebida sin la mancha del pecado original en el seno de su madre Santa Ana.-- Ntra. Sra. De la Concepción ya era patrona de Alcaudete de la Jara desde el año 1580, es decir 274 años antes de que se proclamara dicho dogma.(1)

 

(Es de suponer que a partir de este momento es cuando cambia el nombre genérico de la Concepción, pasando a llamarse Purísima e Inmaculada Concepción de María, por los que a los alcaudetanos nos ha llegado al referirnos a la patrona como la Purísima).

 

Este día 8 de diciembre de 1854 el Papa Juan Mastai-Ferretti, Pío IX, rodeado de 54 cardenales, 42 arzobispo, 98 obispos y ante mas de 50.000 personas, -una multitud que en aquellos tiempos resultaba un acontecimiento insólito-, proclamó “ineffabilis Deus”, que María fue preservada inmune del pecado original. Cuando Pío IX elevó a dogma la Inmaculada Concepción de María, nacida sin pecado original, según el principio.

 

“decuit, poyuit, ergo fecit”

“era conveniente y Dios lo pudo, luego lo hizo”

 

Para Pío IX, la celebración de la Inmaculada fue su cenit de gloria y modernidad. Después los nubarrones del acoso internacional se cerraron sobre su horizonte. La bula Cuanta Cura y su anexo Syllabus, diez años después, eran choques frontales contra el progreso en casi todas sus manifestaciones.

 

DEFINICIÓN DE LA BULA

“INEFFABILIS DEUS, EX CATHEDRA”

 

“…Para honor de la santa e indivisa Trinidad, para gloria y ornamento de la Virgen Madre de Dios, para exaltación de la fe católica y acrecentamiento de la religión cristiana, con la autoridad de nuestro señor Jesucristo, y de los bienaventurados apóstoles San Pedro y San Pablo y con la nuestra declaramos , proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios Omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano, está revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles…”

 

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